
La Justicia argentina ha autorizado a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner a utilizar el balcón de su domicilio en San José 1111, barrio de Constitución, mientras cumple su condena de seis años de arresto domiciliario. No obstante, los magistrados emitieron una advertencia, pidiéndole que actúe con «prudencia y sentido común» para no alterar la tranquilidad del vecindario.
La solicitud de aclaración provino de la propia Kirchner, quien buscaba saber si su aparición en el balcón, donde se reúnen diariamente cientos de sus seguidores, estaba permitida dentro de las reglas de conducta impuestas por su detención.
Los jueces Jorge Gorini y Rodrigo Giménez Uriburu recordaron que «el tribunal no ha vedado a la señora Cristina Elisabet Fernández de Kirchner, en principio, el uso y goce de ningún espacio específico de la arquitectura del inmueble en el que habita».
Sin embargo, enfatizaron la necesidad de que la expresidenta ejerza su propio criterio: «Se espera de la solicitante el criterio, la prudencia y el sentido común suficientes para discernir en qué contexto el uso del balcón resultará una acción inocua y en cuál podrá implicar una perturbación para la tranquilidad y la convivencia pacífica del vecindario y sus habitantes (única y exclusiva situación que se pretende proteger con la regla de conducta en cuestión)», señalaron los jueces.
La decisión busca equilibrar el derecho de la exmandataria al uso de su propiedad con la necesidad de preservar el orden y la calma en la zona residencial.