
La Policía de Seguridad Aeroportuaria y la Unidad Fiscal Federal de Salta investigan una red de explotación sexual que involucraba a adolescentes y hoteles de la ciudad.
Según la denuncia, pagaban hasta $200.000 por chicas “vírgenes”, y el remisero de 63 años las trasladaba a hoteles donde se producían los abusos. Por un beso ofrecían $60.000, de los cuales el intermediario cobraba la mitad.
Las familias descubrieron transferencias sospechosas y mensajes en los celulares de sus hijas que alertaron sobre la red. Incluso, se detectó la intención de captar a hermanas menores de 12 años.
Tras cinco allanamientos, cuatro hombres fueron detenidos, y se secuestraron teléfonos, computadoras, discos duros, lencería erótica, marihuana y documentación clave.
La fiscalía mantiene la investigación abierta para identificar nuevas víctimas y otros responsables. Este caso expone un mecanismo inquietante: captación de adolescentes en entornos escolares para explotación sexual.

