
El misterio que rodeaba la desaparición de Brenda del Castillo, Morena Verri y Lara Morena Gutiérrez en La Matanza se convirtió en una pesadilla. Una investigación que mantuvo en vilo a todo el conurbano bonaerense dio un giro estremecedor con el hallazgo de tres cuerpos en una vivienda de Florencio Varela. La Policía Bonaerense detuvo a cuatro personas, y la causa se maneja con absoluto hermetismo oficial.
El escalofriante camino de las pistas
El hallazgo de los cadáveres se produjo en una casa ubicada en las calles Chañar y Jachal, donde los investigadores detectaron manchas de sangre a simple vista. Este descubrimiento se dio pocas horas después de que la camioneta en la que las jóvenes fueron vistas por última vez apareciera incendiada y con la patente adulterada en La Tablada. La conexión clave fue la última señal de los celulares de las víctimas, que se registró precisamente en la misma zona de Florencio Varela antes de que los teléfonos se apagaran por completo.
La desesperación de las familias y la falta de respuestas
Mientras los operativos policiales se desarrollaban, los familiares de las jóvenes denunciaban una total falta de comunicación por parte de las autoridades. Se enteraron del trágico desenlace a través de los medios de comunicación. «La policía no nos dijo nada», afirmó el abuelo de Brenda y Morena, reflejando el dolor y la incertidumbre que los atraviesa. La causa está a cargo de la UFI Descentralizada N° 2 de Laferrere.