De vender piedras en el Tren a las Nubes a construir una empresa minera: la historia de Luis Vacazur

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Nació en San Antonio de los Cobres y creció en la Puna salteña. De chico vendía piedras y pequeños trozos de sal a los turistas. Décadas después, está al frente de una empresa vinculada a la logística, el transporte y los servicios para la minería, con alrededor de 150 trabajadores y 150 equipos.

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De la necesidad familiar a los primeros negocios

La historia de Luis Vacazur tiene como escenario la Puna salteña, una región marcada por las grandes distancias, las condiciones geográficas exigentes y las dificultades para acceder a determinadas oportunidades económicas.

Nacido y criado en San Antonio de los Cobres, Vacazur encontró desde muy chico una manera de generar ingresos. Mientras ayudaba en las actividades familiares, vendía piedras y pequeños trozos de sal a los turistas que llegaban a la zona a bordo del Tren a las Nubes.

Aquel trabajo, que representaba una forma de colaborar con su familia, terminó siendo uno de los primeros capítulos de una trayectoria empresarial que años más tarde lo llevaría a incorporarse a la cadena de servicios de la minería.

El recorrido no comenzó con grandes inversiones ni con una estructura consolidada. La posibilidad de crecer surgió de aprovechar los recursos disponibles, conocer el territorio y buscar alternativas en una región donde las opciones laborales históricamente fueron más limitadas que en los grandes centros urbanos.

Una combi fue el comienzo de una empresa

El transporte se convirtió en una de las primeras oportunidades para desarrollar un negocio propio.

Junto con sus hermanos, Vacazur consiguió adquirir una combi y comenzó a prestar servicios. El emprendimiento fue creciendo de manera gradual, en un contexto económico que también presentó obstáculos, especialmente durante los años de crisis.

Al principio, el trabajo consistía en trasladar pasajeros y distintos grupos. Con el tiempo, la actividad minera comenzó a generar una demanda creciente de transporte y logística en la región.

La empresa fue ampliando sus servicios y su capacidad operativa hasta consolidar Grupo Vacazur Hermanos, una compañía dedicada a la logística, la construcción y los servicios vinculados a proyectos mineros.

Según información periodística publicada en 2026, la firma cuenta con alrededor de 150 trabajadores y una flota de aproximadamente 150 equipos, que incluyen distintos tipos de vehículos y maquinaria.

El crecimiento muestra cómo un emprendimiento familiar puede incorporarse a una cadena productiva de mayor escala cuando logra desarrollar capacidades, conseguir contratos y adaptarse a las exigencias de una actividad industrial.

La minería y las oportunidades de la Puna salteña

La expansión de la minería, especialmente a partir del interés por el litio y otros recursos naturales, puso a la Puna en el centro de nuevas oportunidades económicas.

Sin embargo, el negocio minero no se limita a la extracción de minerales. Alrededor de los proyectos existe una cadena de actividades que necesita transporte de trabajadores, movimiento de cargas, maquinaria, mantenimiento, servicios médicos, logística y asistencia en situaciones de emergencia.

Ese entramado abre posibilidades para empresas locales que conocen las condiciones del territorio y pueden responder a las necesidades de las operaciones en zonas de altura.

La trayectoria de Vacazur se inscribe en ese escenario: su compañía logró posicionarse como proveedora de servicios y ampliar su estructura a medida que crecía su actividad.

El desafío para la economía provincial consiste en lograr que una mayor participación de proveedores salteños se traduzca en empleo, formación profesional, desarrollo de pequeñas y medianas empresas y nuevas oportunidades para los habitantes de las localidades cercanas a los proyectos.

Las discusiones con las comunidades originarias

Pero la relación entre minería y desarrollo no está exenta de diferencias.

Vacazur también contó que, durante su infancia, la actividad minera generaba cuestionamientos dentro de su comunidad. Entre las preocupaciones aparecía la posibilidad de que las empresas explotaran los recursos naturales sin dejar beneficios suficientes para la población local.

Con el paso del tiempo, su mirada sobre la actividad fue cambiando. Desde su experiencia empresarial, comenzó a defender la posibilidad de que los habitantes de la Puna participen de manera directa en la economía minera, tanto como trabajadores como a través de emprendimientos propios.

Esa posición lo llevó a mantener discusiones ideológicas con referentes comunitarios que sostenían posturas contrarias a la minería.

El debate refleja una cuestión central para la región: cómo compatibilizar la actividad económica con los derechos de las comunidades originarias, la protección ambiental y la distribución de los beneficios que genera la explotación de los recursos.

Las experiencias individuales de crecimiento pueden mostrar oportunidades concretas, pero no reemplazan la necesidad de evaluar cada proyecto, sus impactos y las condiciones en las que se desarrolla.

¿Cómo hacer que el crecimiento llegue a las comunidades?

Uno de los puntos centrales de esta discusión es la contratación local. Cuando las empresas mineras incorporan proveedores de la región, parte de la actividad económica puede permanecer en las localidades cercanas.

Para que eso ocurra de manera sostenida, también son importantes la capacitación, el acceso al financiamiento, la infraestructura, la conectividad y la posibilidad de que los emprendimientos locales cumplan con los requisitos técnicos y operativos de las grandes compañías.

La experiencia de Vacazur pone en primer plano la capacidad de emprender desde el interior provincial y construir una empresa sin abandonar el vínculo con el lugar de origen.

Al mismo tiempo, plantea una pregunta que excede su historia personal: ¿qué condiciones hacen falta para que las oportunidades de la minería alcancen a más familias y comunidades de la Puna?

Una historia que abre un debate sobre el futuro de Salta

De vender piedras a los pasajeros del Tren a las Nubes a dirigir una compañía con una estructura empresarial consolidada, el camino de Luis Vacazur muestra una transformación que comenzó en San Antonio de los Cobres.

Su recorrido reúne esfuerzo familiar, decisiones empresariales y la expansión de una actividad que ocupa un lugar cada vez más importante en la economía salteña.

Pero el verdadero alcance de ese crecimiento no se mide solamente por la cantidad de vehículos, los contratos o el tamaño de una empresa. También depende de las oportunidades de empleo, la formación de nuevos proveedores, el cuidado ambiental y los beneficios concretos que recibe la población local.

La historia de Vacazur deja planteado un interrogante que seguirá vigente mientras avance la minería en la provincia: ¿cómo convertir la riqueza de la Puna en desarrollo sostenible para quienes viven en ella?

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