
La interna política argentina alcanzó niveles de tensión sin precedentes, con el presidente Javier Milei lanzando durísimos ataques contra su ex aliado, Mauricio Macri. Los insultos, que incluyen calificativos como «ladrón», «mediocre» y «carente de ideas», recrudecieron en el marco de la polémica por la ley de Ficha Limpia y la cercanía de las elecciones porteñas.
Milei, a través de su cuenta de X (anteriormente Twitter), acusó a Macri de «ensuciar por mediocridad» y afirmó: «el ladrón cree a todos de su misma condición». El mandatario también retuiteó a su colaborador Santiago Oría, quien responsabilizó a Macri por la impunidad de Cristina Fernández de Kirchner. Estas declaraciones se suman a las acusaciones previas de un supuesto «pacto» entre Macri y la ex presidenta para bloquear la ley de Ficha Limpia.
El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, se sumó a la ofensiva, sugiriendo que Macri está «nervioso» y cuestionando su control sobre el PRO bonaerense. Francos insinuó la posibilidad de un acuerdo entre La Libertad Avanza (LLA) y sectores del PRO, independientemente de la voluntad de Macri.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, también se sumó a la polémica, acusando al PRO de intentar «echarle la culpa» al gobierno por el fracaso de Ficha Limpia. Bullrich criticó duramente a la diputada Silvia Lospennato, quien había sembrado dudas sobre la intervención del gobierno en la votación de la ley.
Desde el entorno de Macri, Fernando De Andreis expresó su desconcierto ante los ataques de LLA, advirtiendo sobre un «olor feo a acuerdos entre La Libertad Avanza y el kirchnerismo». El propio Macri rechazó categóricamente las acusaciones de un pacto con Cristina Fernández de Kirchner, calificándolas de «barbaridad».
La escalada de ataques entre Milei y Macri profundiza la crisis en la derecha argentina y plantea interrogantes sobre el futuro de las alianzas políticas en el país. La cercanía de las elecciones porteñas y la polémica por Ficha Limpia han convertido la interna en un espectáculo de insultos y acusaciones cruzadas, generando incertidumbre y polarización en el escenario político nacional.
