
Siete meses después del devastador incendio que lo consumió en noviembre de 2024, el emblemático Mercado San Miguel de Salta capital dio este miércoles el primer paso hacia su recuperación definitiva. Con una inversión conjunta de 9 mil millones de pesos, aportados por la Municipalidad de Salta y el Gobierno de la Provincia, comenzaron formalmente las obras para devolverle su esplendor a este polo comercial y cultural del casco céntrico.
Los trabajos, que abarcarán el 60% del edificio dañado por el siniestro ocurrido el 6 de noviembre del año pasado, se iniciaron con gran expectativa por parte de los 220 puesteros, quienes ya fueron reubicados en un predio provisorio y garantizan la continuidad de la actividad comercial.
Un mercado en dos locaciones: la clave para seguir adelante
Para asegurar que la actividad económica no se detenga mientras avanza la reconstrucción, la Municipalidad de Salta y el Gobierno provincial dispusieron el traslado de los comerciantes a un espacio alternativo ubicado en pasaje Miramar 433 (altura San Martín al 300). Este predio de 2.500 metros cuadrados cuenta con techo, baños, infraestructura de servicios y todas las normas de seguridad necesarias, permitiendo a los puesteros retomar la atención al público con normalidad.
“Aprovechamos los feriados del lunes 17 y martes 18 para iniciar el traslado de los feriantes. Este miércoles, que es el primer día hábil, comenzamos con la reconstrucción del mercado y retomamos la atención en ambos lugares”, explicó Emilio Gutiérrez, interventor del mercado, destacando la eficiencia del operativo que coincidió con los feriados en homenaje al general Martín Miguel de Güemes.
Primeras acciones y gran esperanza
La etapa inicial de los trabajos se centró en el cercado perimetral sobre las calles Urquiza e Ituzaingó, así como en el subsuelo del edificio, donde ya se realizaron pruebas de suelo y se avanzó con el desmontaje de las estructuras afectadas por el fuego.
Con un presupuesto de 9 mil millones de pesos, el proyecto no solo busca restaurar una estructura física, sino también revitalizar un espacio vital para la vida urbana y la economía local. “Hay mucha expectativa de los puesteros, ya que tienen la esperanza de volver a trabajar en las condiciones que merecen”, subrayó Gutiérrez, reflejando el sentir de las familias que dependen de este mercado.
El Mercado San Miguel, fundado en 1897, es mucho más que un centro de compras; es un símbolo identitario para la ciudad de Salta y un eje económico para cientos de familias. La reconstrucción en marcha representa, entonces, no solo la recuperación de un edificio, sino la restauración de un pilar fundamental de la tradición y el comercio salteño.