La incertidumbre crece entre los trabajadores de los casinos Lucky luego de que NewStar comunicara el cese de actividades y les indicara que ya no debían presentarse a trabajar.

La medida dejó en una situación de preocupación a más de 200 trabajadores y sus familias, que todavía no cuentan con certezas sobre su continuidad laboral ni sobre cómo continuará la situación de la empresa.
El conflicto no es completamente nuevo. Durante 2025 ya se habían registrado reclamos de trabajadores vinculados a NewStar y SIGAR por cuestiones salariales, aguinaldo y aportes.
UN AVISO QUE DEJÓ A LOS TRABAJADORES EN ALERTA
El nuevo escenario tomó por sorpresa a los empleados.
La comunicación de la empresa estableció el cese de actividades y señaló que los trabajadores ya no debían presentarse en sus lugares habituales.
Para quienes dependen de esos ingresos, la decisión abrió una serie de interrogantes: qué ocurrirá con sus puestos, qué sucederá con las obligaciones laborales pendientes y cuál será el futuro de las salas.
La situación se produce después de meses marcados por dificultades económicas y financieras de la empresa.
En agosto también se había informado sobre el pedido de salvataje judicial de NewStar en medio de su situación económica.
LA VERSIÓN DE UNA POSIBLE VENTA
En las últimas horas comenzó a circular entre los trabajadores una versión que generó expectativas.
Según esa información, los casinos podrían pasar a manos de un grupo inversor extranjero.
Para los empleados, una eventual venta podría significar una posibilidad de continuidad laboral si el nuevo operador decidiera mantener las fuentes de trabajo.
La posibilidad, sin embargo, todavía está rodeada de interrogantes.
POR AHORA, NO HAY UNA OPERACIÓN CONFIRMADA
Fuentes de absoluta confianza consultadas por Lo Que Importa Salta aseguran que actualmente no existe una operación de compra en marcha que haya podido ser confirmada.
Incluso plantean una hipótesis más delicada: que la versión de una eventual venta podría estar circulando con el objetivo de contener los reclamos de los trabajadores, ganar tiempo y reducir el impacto público del cierre.
Esta última interpretación corresponde a una sospecha planteada por las fuentes y no pudo ser confirmada de manera independiente.
Por eso, hasta el momento, la posibilidad de una venta debe ser considerada solamente como una versión.
MÁS DE 200 FAMILIAS ESPERAN RESPUESTAS
Mientras circulan distintas versiones sobre el futuro de los casinos, el problema concreto sigue siendo el mismo: trabajadores que no saben qué ocurrirá con sus empleos.
La preocupación también alcanza a las familias que dependen de esos ingresos.
El interrogante ahora es qué sucederá con la situación laboral de los empleados, las obligaciones salariales pendientes y la continuidad de la actividad.
El antecedente de los problemas que NewStar ya había atravesado vuelve todavía más compleja la situación. En 2025 trabajadores de las salas habían denunciado retrasos salariales y dificultades con aportes y cobertura.
UNA ESPERA LLENA DE INCERTIDUMBRE
Mientras no aparezcan definiciones concretas, la posible venta seguirá siendo una versión más dentro de un escenario marcado por la incertidumbre.
Los trabajadores necesitan respuestas sobre su presente y, fundamentalmente, sobre su futuro.
Porque detrás del cierre de una empresa no hay solamente números, salas vacías o una decisión empresarial.
Hay más de 200 familias esperando saber si mañana volverán a tener un trabajo.