
La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner cuestionó duramente el manejo judicial de la causa conocida como “Cuadernos truchos”, asegurando que algunos de los llamados “arrepentidos” habrían sido sometidos a tortura psicológica y aislamiento extremo durante su participación en el proceso.
Según las declaraciones de Fernández de Kirchner, uno de los testigos habría sido aislado en una celda sin ventanas bajo un reflector encendido las 24 horas, sin contacto con otras personas y siendo filmado constantemente, una práctica conocida como tortura blanca, diseñada para quebrar la mente sin dejar marcas físicas.
La ex mandataria señaló además que el fiscal Carlos Stornelli habría recurrido a estos métodos para presionar a los acusados y obtener sus declaraciones. Stornelli, aseguró Fernández de Kirchner, había sido anteriormente procesado por presuntas irregularidades, pero continuó ejerciendo funciones judiciales en la causa.
En su comunicado, Cristina Fernández criticó que la reapertura de esta causa tendría motivaciones políticas, y advirtió que mientras los ciudadanos enfrentan la pérdida de poder adquisitivo y la creciente inflación, el sistema judicial se enfocaría en operativos mediáticos contra opositores.
🔹 Las denuncias fueron respaldadas por declaraciones de abogados de los testigos involucrados y por reportajes difundidos en medios nacionales como TN.