“Herido vengo, médico divino”: la oración del Día 4 de la Novena del Milagro

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Salta transita este 9 de septiembre el cuarto día de la Novena del Señor y la Virgen del Milagro, una de las expresiones de fe más profundas y tradicionales de la provincia.

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Durante estas jornadas, miles de salteños y peregrinos se acercan a la Catedral Basílica para renovar su devoción, agradecer, pedir por sus familias y elevar sus intenciones al Señor y la Virgen del Milagro.

La novena tiene además un importante valor histórico y religioso. Su autor es el sacerdote Francisco Javier Fernández y Pedroza, nacido en Salta en 1722, y la obra es considerada un valioso ejemplo de la literatura teocéntrica o religiosa.

En el cuarto día, las oraciones proponen una profunda reflexión sobre el arrepentimiento, el pecado, la misericordia de Jesús y la intercesión de María.

Una oración que habla del arrepentimiento

El cuarto día comienza con una invocación a Jesús marcada por el reconocimiento de las propias faltas y el pedido de misericordia.

La oración presenta a Cristo como el “médico divino”, ante quien el creyente llega buscando remedio para las heridas del alma.

Uno de sus pasajes centrales expresa:

“Herido vengo, médico divino, a buscar mi remedio en tu benigna misericordia, y te propongo con todo mi corazón la enmienda.”

El texto continúa con un pedido de perdón y una mirada hacia la Cruz, recordando el amor de Jesús y el sacrificio realizado por la salvación de los hombres.

La oración concluye con una expresión de arrepentimiento:

“Pequé, Padre mío, contra el cielo y contra Ti, ten misericordia de mí.”

La oración preparatoria a la Virgen del Milagro

Como ocurre durante todos los días de la novena, también se realiza la oración preparatoria dirigida a María Santísima del Milagro.

En ella se recuerda la tradición que vincula la intercesión de la Virgen con los acontecimientos ocurridos en Salta durante los terremotos de 1692.

La oración compara a María con Ester, figura bíblica que intercede ante el rey para pedir por su pueblo.

Desde esa imagen, los fieles piden a la Virgen que interceda por ellos y los ayude a transformar su vida.

Uno de los pedidos centrales es que la devoción no quede solamente en palabras, sino que se traduzca en un verdadero cambio personal.

Al finalizar esta oración se rezan tres Avemarías en honor a la Pura y Limpia Concepción del Milagro.

Las lecturas bíblicas del cuarto día

El cuarto día de la novena propone dos textos de las Sagradas Escrituras:

  • Carta a los Filipenses 2, 3-11
  • Evangelio según San Juan 3, 16-21

Las lecturas acompañan el sentido espiritual de esta jornada, centrada en la humildad, el amor de Dios, la salvación y la necesidad de volver el corazón hacia Cristo.

“No merezco perdón; pero Tú has muerto para perdonarme”

La oración correspondiente al cuarto día profundiza especialmente en el reconocimiento de las propias faltas y en la confianza en la misericordia divina.

El fiel se presenta ante Jesús reconociendo su fragilidad, pero al mismo tiempo encuentra esperanza en el sacrificio de Cristo.

La oración expresa:

“No merezco perdón; pero Tú has muerto para perdonarme.”

También aparece un pedido para recibir el perdón antes del momento del juicio, destacando que el presente es el tiempo para buscar la misericordia.

La plegaria continúa con una declaración de amor y confianza en Jesús:

“Te amo con todo mi corazón, ten piedad de mí.”

Luego, la intercesión se dirige a María, a quien se reconoce como Madre de misericordia y abogada de los pecadores.

El atributo de María: “Arca del Testamento”

Uno de los momentos particulares del cuarto día es la reflexión sobre el cuarto atributo de María: “Arca del Testamento”.

La imagen tiene un fuerte contenido simbólico. María es presentada como un arca que protege y conduce hacia Jesús, especialmente frente a las dificultades y al “diluvio” representado por las culpas y las fragilidades humanas.

La oración pide encontrar en Jesús el verdadero descanso y alejarse de aquello que impide vivir plenamente la fe.

El texto concluye con un pedido para poder experimentar, ya desde esta vida, las alegrías que esperan a quienes permanecen en el camino de la fe.

Oración a la Virgen del Milagro

El cuarto día también incluye una extensa oración dedicada a la Virgen del Milagro.

En ella, el devoto se reconoce como hijo de María y deposita en ella su confianza.

La plegaria recuerda que la Virgen es protectora de los salteños y pide que su intercesión permita acercarse nuevamente a Jesús.

Uno de los pedidos centrales es alcanzar un verdadero arrepentimiento y vivir con mayor entrega a Dios.

La oración termina con un Credo a Cristo Crucificado.

Oración al Señor del Milagro

Otro de los momentos centrales es la oración dirigida al Señor del Milagro, en la que se recuerda la historia de la llegada de su imagen a Salta y la tradición vinculada con los terremotos de 1692.

El texto presenta a Jesús como el Pastor Divino que salió en búsqueda de la oveja perdida.

También recuerda la tradición según la cual los terremotos cesarían cuando la imagen del Cristo fuera sacada en procesión por las calles de la ciudad.

Desde esa memoria, la oración pide que Jesús calme las inquietudes del espíritu y ayude a los fieles a corresponder a su amor.

La plegaria termina recurriendo nuevamente a la intercesión de María Santísima del Milagro, considerada la Protectora que acompaña al pueblo hacia su encuentro con Cristo.

Las Doce Estrellas del Cielo de María

La jornada concluye con las tradicionales Doce Estrellas del Cielo de María, una serie de invocaciones dedicadas a la Virgen.

En ellas se la reconoce como Madre, Reina de los Cielos, esperanza, refugio y consuelo del pueblo.

También se recuerda su intercesión frente al castigo y su papel como protectora de Salta.

La última estrella expresa el pedido que reúne el espíritu de toda la novena:

“En esta novena que humilde hacemos, nuestra petición por tu amor logremos.”

Un día para renovar la fe

El cuarto día de la Novena del Milagro invita especialmente a mirar hacia adentro, reconocer las propias faltas y confiar en la misericordia de Dios.

En Salta, estas palabras adquieren una dimensión especial durante septiembre, cuando la ciudad vuelve a convertirse en punto de encuentro para miles de fieles que llegan desde distintos lugares para vivir una de las celebraciones religiosas más importantes del país.

La novena no solo propone una serie de oraciones: también plantea un camino espiritual de arrepentimiento, conversión, esperanza y agradecimiento, con la figura del Señor y la Virgen del Milagro como centro de la devoción.

📿 Día 4: las oraciones centrales

Señor del Milagro: pedido de perdón, misericordia y conversión.
Virgen del Milagro: confianza en su intercesión y protección.
Atributo de María: Arca del Testamento.
Lecturas: Filipenses 2, 3-11 y Juan 3, 16-21.
Cierre: Doce Estrellas del Cielo de María.

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