Las prestatarias de los corredores 1 al 8 anunciaron que reducirán los servicios desde este martes 3 de noviembre. Denuncian atrasos en los pagos de septiembre y octubre y advierten que no pueden garantizar la compra de gasoil. Todavía no se precisó el alcance del recorte.

El transporte público de la Región Metropolitana de Salta enfrenta un nuevo conflicto económico. Las empresas responsables de los corredores 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7 y 8 anunciaron que desde este martes 3 de noviembre reducirán las frecuencias de los colectivos por las dificultades para sostener el abastecimiento de combustible.
La decisión fue comunicada este lunes 2 de noviembre mediante un documento firmado por las empresas prestatarias. En el texto, atribuyeron la situación a atrasos en los pagos de septiembre y octubre por parte de SAETA y advirtieron que sus recursos financieros ya no serían suficientes para mantener el funcionamiento habitual de las unidades.
El anuncio genera preocupación entre los usuarios que dependen diariamente del transporte público para trasladarse a sus trabajos, escuelas, universidades, centros de salud y otros puntos de la ciudad y el área metropolitana.
Qué anunciaron las empresas de colectivos
Según el comunicado, las prestatarias aplicarán una reducción de frecuencias y servicios a partir del martes 3 de noviembre. La medida alcanza a los ocho grupos de corredores mencionados en el documento.
Las empresas sostienen que atraviesan una situación financiera que les impide continuar abasteciendo la flota con gasoil. En ese sentido, argumentaron que los atrasos en la acreditación y el pago de las partidas correspondientes a septiembre y octubre comprometieron la disponibilidad de recursos para afrontar los gastos cotidianos.
El comunicado señala que la situación también afecta la capacidad de crédito de las operadoras para adquirir combustible y otros insumos esenciales.
Por el momento, las empresas no detallaron qué cantidad de unidades dejará de circular, qué porcentaje se reducirá en cada corredor ni cuáles serán los horarios con mayores modificaciones. Esos datos serán fundamentales para que los pasajeros puedan organizar sus traslados.
El reclamo por los pagos de septiembre y octubre
Las prestatarias responsabilizaron a SAETA por los atrasos que, según su versión, provocaron el deterioro financiero.
En el documento fechado el 2 de noviembre, las empresas indicaron que habían enviado una nota formal a SAETA el 20 de octubre y otra el 30 de octubre. También mencionaron una presentación realizada el mismo lunes 2 de noviembre y un pedido de audiencia dirigido al ministro Ignacio Jarsún el 26 de octubre.
Además, señalaron que mantuvieron reuniones previas con los ministros Ignacio Jarsún y Roberto Dib Ashur.
Según las operadoras, esas gestiones no alcanzaron para regularizar los compromisos económicos pendientes. Por ese motivo, reclamaron a SAETA y al Gobierno provincial que efectúen los pagos para recuperar la totalidad de los servicios.
Estas afirmaciones corresponden al comunicado de las prestatarias. Para determinar el estado de las obligaciones, los montos pendientes y las razones de los atrasos, es necesario contar también con información oficial de SAETA y de las autoridades provinciales.
Las empresas advierten sobre el riesgo de una paralización total
Uno de los puntos más preocupantes del documento es la advertencia sobre la continuidad del sistema.
Las prestatarias calificaron la reducción como una medida de último recurso para evitar una paralización total del transporte. Según explicaron, la falta de recursos para comprar combustible compromete la posibilidad de mantener la flota en circulación con normalidad.
La advertencia plantea un escenario de incertidumbre para el servicio metropolitano. Sin embargo, el anuncio de una reducción de frecuencias no equivale, por sí solo, a una confirmación de que todos los colectivos dejarán de circular.
El alcance concreto dependerá de cómo se aplique la medida y de si se alcanza un acuerdo que permita normalizar los pagos.
Las empresas manifestaron que mantienen su disposición al diálogo y condicionaron la recuperación de la totalidad de los servicios a la regularización de los compromisos económicos que denuncian como pendientes.
Cómo podría afectar a los pasajeros
Una reducción de frecuencias puede traducirse en mayores tiempos de espera, unidades más cargadas y dificultades para llegar puntualmente a los lugares de trabajo o estudio.
El impacto será especialmente relevante para quienes utilizan más de un colectivo para completar sus recorridos o necesitan llegar a horarios específicos para cumplir con sus obligaciones cotidianas.
No obstante, mientras no se conozcan los horarios afectados y la magnitud del recorte, no es posible establecer cuánto cambiará el funcionamiento de cada corredor.
Por eso, los usuarios necesitan información precisa sobre las frecuencias previstas, las modificaciones que pudieran aplicarse y los canales oficiales donde consultar el estado del servicio.
Qué se sabe y qué falta confirmar
Hasta el momento, el comunicado de las empresas confirma que las prestatarias anunciaron una reducción a partir del martes 3 de noviembre y que atribuyen la medida a los atrasos en los pagos de septiembre y octubre.
Lo que todavía falta conocer es el porcentaje de reducción, la cantidad de unidades afectadas, los horarios en los que habrá menos servicios y la respuesta de SAETA frente al reclamo.
También será importante determinar si durante las próximas horas se producen reuniones entre las empresas y el Gobierno provincial, si se regularizan los pagos denunciados o si se alcanza un acuerdo para evitar mayores restricciones.
Mientras tanto, el conflicto deja en evidencia la importancia de garantizar la continuidad de un servicio del que dependen miles de personas en la Región Metropolitana de Salta.
La prioridad para los pasajeros es contar con información oficial, previsibilidad y un servicio que les permita cumplir con sus actividades cotidianas.