Cerca de 120 peregrinos alcanzaron Mina Patito tras horas de marcha por la alta montaña. Descansarán allí antes de retomar el camino durante la madrugada hacia la Catedral de Salta.

LA PUNA, EL CAMINO Y UNA FE QUE NO SE DETIENE
El camino hacia Salta continúa para los peregrinos que desde distintos puntos de la Puna avanzan con un mismo objetivo: llegar a la Catedral para participar de las celebraciones en honor al Señor y la Virgen del Milagro.
Este lunes, cerca de 120 peregrinos provenientes de Antofagasta de la Sierra y Mina Tincalayu llegaron a Mina Patito después de completar una nueva y exigente jornada de marcha.
El paisaje de la alta montaña acompaña cada uno de sus pasos. El cansancio, las largas distancias y las condiciones del recorrido forman parte de una experiencia que año tras año moviliza a cientos de personas.
DESDE TINCALAYU, UNA NUEVA JORNADA
Los peregrinos de Mina Tincalayu habían partido durante la madrugada y alcanzaron Pampa Ciénaga.
Luego, esta mañana, volvieron a ponerse en marcha a las 4:30.
Después de varias horas de caminata, alrededor de las 12:30, llegaron a Mina Patito.
Allí pudieron detenerse para descansar y recuperar fuerzas antes de afrontar el próximo tramo.
DOS CAMINOS QUE SE ENCUENTRAN
En Mina Patito también se produjo el encuentro con los peregrinos provenientes de Antofagasta de la Sierra, quienes ya transitan su sexta jornada de marcha.
Los grupos unificaron su paso y compartieron este punto del recorrido antes de continuar hacia Salta.
Son distintas historias, diferentes puntos de partida y jornadas de esfuerzo que confluyen en un mismo destino.
VOLVERÁN A CAMINAR DE MADRUGADA
El descanso en Mina Patito será solamente una pausa.
Los peregrinos se preparan para volver a salir durante la madrugada y continuar avanzando por la Puna.
Cada paso representa una nueva parte del camino.
El objetivo final está todavía por delante: la Catedral de Salta y el encuentro con el Señor y la Virgen del Milagro.
Mientras las horas pasan y los kilómetros se acumulan, la peregrinación vuelve a mostrar una de sus imágenes más fuertes: personas caminando durante días, atravesando la inmensidad de la Puna, sostenidas por una profunda expresión de fe.
El cansancio queda en el camino. La fe los sigue llevando hacia Salta.