La aparición de nuevos ejemplares de ballena franca austral sin vida en las costas de Chubut mantiene en alerta a los investigadores. Mientras se analizan posibles causas, una de las hipótesis apunta a las toxinas asociadas con la marea roja. Los estudios buscan determinar qué ocurrió con los animales adultos y juveniles.

Más ballenas sin vida en las costas de Chubut
La aparición de ballenas francas australes muertas en Puerto Madryn volvió a generar preocupación por la situación que atraviesa la fauna marina en el Golfo Nuevo. Las imágenes registradas y difundidas desde la costa muestran la dimensión de un fenómeno que mantiene ocupados a equipos científicos y autoridades ambientales.
Desde septiembre se vienen reportando ejemplares sin vida en distintos sectores de la costa de Chubut. En los últimos días, los hallazgos incluyeron animales juveniles y adultos, una situación que llevó a los especialistas a profundizar las investigaciones y analizar si todos los casos responden a una misma causa.
La veterinaria Josefina Robinson Murac compartió imágenes de lo que se observa en la zona y reflexionó sobre el impacto que provoca encontrar a estos animales fuera de su hábitat, sin vida.
La situación vuelve a poner en primer plano la importancia de conocer qué está ocurriendo en el ecosistema marino y qué factores podrían estar afectando a una de las especies más emblemáticas de la Patagonia argentina.
¿Qué está pasando con las ballenas?
Las investigaciones comenzaron a tomar distintos caminos a medida que se conocieron nuevos casos. Durante los meses anteriores se había detectado una bacteria vinculada con la erisipela en ballenatos muertos.
Sin embargo, los primeros relevamientos de los ejemplares adultos no mostraron señales que permitieran relacionarlos directamente con el mismo cuadro bacteriano. Por ese motivo, los equipos científicos evalúan otras explicaciones posibles para estas muertes.
Una de las principales hipótesis apunta a la presencia de biotoxinas naturales asociadas con la llamada marea roja.
Este fenómeno se produce cuando determinadas microalgas proliferan en el agua y algunas especies liberan toxinas capaces de afectar a organismos marinos. Los científicos buscan determinar si las ballenas pudieron ingerir organismos productores de esas sustancias durante su alimentación.
De todos modos, la hipótesis debe ser respaldada por los análisis correspondientes. La presencia de una posible causa no significa que esté confirmada para todos los ejemplares encontrados.
La marea roja, una de las hipótesis bajo estudio
Los investigadores analizan muestras de contenido digestivo y tejidos para establecer si existen indicios de exposición a biotoxinas. También se estudian los organismos presentes en el ambiente marino para conocer si hay microalgas potencialmente productoras de sustancias tóxicas.
La información obtenida permitirá evaluar si existe una relación entre las condiciones ambientales del Golfo Nuevo y las muertes registradas durante esta temporada.
No es la primera vez que se investiga una posible vinculación entre floraciones algales nocivas y la muerte de ballenas en la región. En 2022, una investigación científica en Península Valdés reunió evidencias que respaldaron la hipótesis de intoxicación por biotoxinas durante un episodio de floración algal nociva.
Ese antecedente aporta contexto, pero no demuestra por sí mismo que el episodio actual tenga el mismo origen. Cada evento necesita sus propios estudios y resultados.
Una situación que genera tristeza y preguntas
Las imágenes de las ballenas sin vida provocan una fuerte reacción entre quienes siguen lo que sucede en las costas patagónicas. La preocupación no se limita a la pérdida de animales: también existe la necesidad de comprender qué factores ambientales o sanitarios pueden estar detrás de los hallazgos.
Por ahora, no hay elementos suficientes para atribuir todas las muertes a una única causa ni para afirmar que hayan sido provocadas por la acción humana.
Los resultados de laboratorio serán fundamentales para aclarar el panorama. Mientras tanto, los especialistas continúan con el monitoreo y la recolección de muestras para reconstruir lo sucedido.
Qué hacer si aparece una ballena varada
Ante el hallazgo de un animal muerto o varado, se recomienda mantener distancia, no tocarlo y evitar que las mascotas se acerquen. También es importante informar la situación a las autoridades ambientales locales para que los equipos especializados puedan intervenir.
La manipulación de restos de fauna marina puede representar riesgos y, además, interferir con las tareas de investigación.
Una pregunta que queda abierta
Las ballenas francas australes forman parte del patrimonio natural de la Patagonia y son un símbolo de la biodiversidad marina argentina. Por eso, cada nuevo hallazgo despierta preocupación y refuerza la necesidad de contar con información científica clara.
Mientras se esperan respuestas sobre las causas de estas muertes, las imágenes que llegan desde Puerto Madryn dejan una pregunta abierta: ¿qué está pasando en el mar y qué podemos aprender de esta situación?
En LQIS queremos conocer tu opinión: ¿qué te genera ver a estos gigantes del océano sin vida en la costa?