Por primera vez en la historia, la inteligencia artificial (IA) irrumpió en este proceso, ofreciendo predicciones basadas en análisis de datos históricos, perfiles eclesiásticos y tendencias recientes para la elección del Papa dentro de la Iglesia católica.
¿Quién será el nuevo Papa, según la inteligencia artificial?
Según análisis realizados por sistemas de IA como ChatGPT y Gemini, varios nombres emergen como posibles sucesores de Francisco. El principal candidato señalado por la IA es el cardenal filipino Luis Antonio Tagle, de 67 años.
Conocido como el «Francisco asiático», Tagle destaca por su carisma, su compromiso con la justicia social y su capacidad de diálogo. Su perfil internacional y experiencia pastoral, su visión global y sensibilidad social, así como su postura relativamente progresista en temas sociales y pastorales, lo convierten en un candidato atractivo para quienes buscan una Iglesia más inclusiva.
Su trabajo en la promoción de la justicia social y su liderazgo en la Comisión para la Protección de Menores le otorgaron una buena reputación. De ser elegido, podría convertirse en el primer Papa asiático de la historia y se le considera un «candidato de consenso» que podría unir diferentes facciones dentro del Cónclave.

En este contexto, el cardenal ghanés Peter Turkson, experto en justicia social y medio ambiente, también fue mencionado. Su fuerte presencia en África, una región en crecimiento para la Iglesia católica, y su experiencia en temas sociales y éticos globales lo presentan como un líder con visión moderna y capacidad de diálogo intercultural. Su elección marcaría un hito histórico al convertirse en el primer Papa africano.
El próximo Cónclave, que se espera que comience alrededor del 6 de mayo (entre 15 y 20 días después del fallecimiento del Pontífice), será decisivo para determinar si la Iglesia Católica continúa con las reformas iniciadas por Francisco o adopta un rumbo más conservador.
La atención mundial estará centrada en la «fumata blanca» que anunciará al nuevo líder espiritual de más de mil millones de católicos. Para ser elegido, un cardenal debe obtener dos tercios de los votos.
Si bien las predicciones de la inteligencia artificial ofrecen una perspectiva interesante basada en datos, la elección del Papa es un proceso complejo lleno de variables espirituales, políticas y sociales. No siempre los candidatos más obvios resultan ser los elegidos, por lo que la decisión final recaerá en el discernimiento de los cardenales electores.