
La tragedia provocada por los terremotos que sacudieron Venezuela ingresó en una nueva y dolorosa etapa. Luego de varios días de intensas tareas de rescate, las autoridades informaron oficialmente que concluyeron la búsqueda de personas con vida entre los escombros, dando paso a operativos centrados exclusivamente en la recuperación de cuerpos.
El balance oficial informado hasta el momento asciende a 2.295 personas fallecidas, mientras que las estimaciones difundidas por las autoridades ubican la cifra de desaparecidos en torno a las 50.000 personas, lo que refleja la enorme dimensión del desastre humanitario.
Durante los últimos días, miles de rescatistas, voluntarios, bomberos y equipos especializados trabajaron sin descanso en las zonas más afectadas. Sin embargo, el paso del tiempo y las condiciones en los edificios colapsados redujeron prácticamente a cero las posibilidades de hallar sobrevivientes.
Ahora, los esfuerzos estarán orientados a recuperar e identificar a las víctimas, una tarea compleja debido al nivel de destrucción y a la gran cantidad de personas cuyo paradero aún se desconoce.
Mientras tanto, el Gobierno venezolano decretó siete días de duelo nacional en homenaje a las víctimas y continúa coordinando la asistencia humanitaria junto a organismos internacionales.
La catástrofe ya es considerada una de las peores emergencias naturales registradas en la historia reciente del país y mantiene en vilo a miles de familias que esperan noticias de sus seres queridos.